La «sidra pirata» asalta el lagar • 12.26.07
La Asociación de Lagareros (ALA) denuncia el aumento constante de la competencia desleal por parte de elaboradores que no pasan controles sanitarios ni tienen permisos oficiales
Los lagareros asturianos elaboran cada año 45 millones de litros de sidra. A esa producción oficial se une, desde hace varias años, la llamada «sidra pirata». La Asociación de Lagareros, que preside José MarÃa Osoro, denuncia la pasividad de las autoridades ante lo que consideran la competencia desleal de lagares clandestinos de los que pueden salir hasta 100.000 litros anuales, cuando la producción de un lagar profesional es de unos 400.000. La producción pirata, sin ningún control sanitario, también dispara los precios de la manzana en zonas turÃsticas del Oriente o concejos como Grado y Salas.
Oviedo,
MarÃa José IGLESIAS
La sidra, una de las señas de identidad de Asturias, tampoco se libra de la picaresca. Los lagareros de la región llevan varias temporadas viendo cómo proliferan las ventas de lo que ya llaman «sidra pirata», la bebida clandestina que se elabora en locales equipados con lagares que a menudo no cumplen con la reglamentación sanitaria y carecen de permisos. José MarÃa Osoro, presidente de la Asociación de Lagareros (ALA), confirma que en los últimos meses las ventas de esta clase de bebidas se han disparado en toda Asturias. La incidencia es especialmente llamativa en concejos turÃsticos del Oriente (Llanes, Ribadesella, Parres o Cabrales), y también en Grado, Salas y municipios del Suroccidente.
Osoro matiza que los lagareros no tienen nada contra la elaboración de sidra casera para autoconsumo, una arraigada práctica en el medio rural asturiano. Las crÃticas van dirigidas a quienes compran un lagar y cuelgan un letrero a la puerta anunciando la venta de sidra sin tener los permisos reglamentarios. «Es entonces cuando esa sidra casera, para uso familiar, pasa a convertirse en otra cosa», señala.
Una de las cuestiones que preocupan en el sector es que llegue a darse un problema sanitario por el consumo de bebidas sin controlar. «Entonces la mancha negra nos salpicarÃa a todos, y las ventas de sidra se verÃan afectadas», afirma Osoro. Es habitual que la sidra doméstica se elabore en garajes e incluso en cuadras, con condiciones higiénico-sanitarias dudosas. «En el mejor de los casos, aunque sea sidra sin problema, si no pasa las cribas de la Administración, se está discriminando a los que cumplen las normas», indica Osoro.
El sector lagarero, que lleva años inmerso en un continuo proceso de modernización, con inversiones millonarias, estima que quienes llevan a cabo una competencia desleal están jugando con la salud del consumidor. El problema va más allá, porque en muchas áreas esta clase de chiringuitos sidreros desata una explosión de los precios de la manzana, especialmente llamativa en años en los que precisamente no sobra la fruta, como la actual campaña.
Cantidad considerable
Las ventas de un lagar clandestino, según las estimaciones de ALA, pueden sobrepasar los 100.000 litros. No son cifras despreciables, si se tiene en cuenta que un lagar profesional comercializa unos 400.000 litros de sidra al año. Osoro denuncia que esta sidra se oferta en ferias y muestras de productos tÃpicos. Al sector lagarero le duele la absoluta pasividad de la Administración: «Parece que hasta existe cierta simpatÃa ante estas prácticas». Los lagareros están dispuestos a sentar a la sidra negra en el banquillo, por el bien del sector.
VÃa: La Nueva España

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